jueves, 15 de febrero de 2018

PALABRAS PÚBLICAS A CHILOÉ y municipio de Castro:

SEÑOR ALCALDE DE LA COMUNA, SEÑORES CONCEJALES DE LA ILUSTRE MUNICIPALIDAD, AUTORIDADES Y COTERRÁNEOS TODOS.
Como familiares, y como chilotes, agradecemos al Concejo, que preside el Alcalde Juan Eduardo Vera, la distinción que reconoce de manera unánime, la extensa labor del "Maestro" (formado en la histórica "José Abelardo Núñez"), periodista, dirigente social (miembro de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, sede Chiloé), dirigente gremial (Presidente de Agech, Agrupación de Profesores de Chile, filial Chiloé) y dirigente deportivo (Club Deportivo Estudiantes), jugador y árbitro de fútbol; ex director del Museo Regional Municipal de Castro y co - fundador del Museo de las Tradiciones de Chonchi, con el reconocimiento de darle a este recinto el nombre de Parque Municipal Mario Uribe Velásquez, como creador, en 1978.
Los años 70 eran tiempos difíciles. Como periodista del diario “El Mercurio”, Mario Uribe, debía buscar la forma de posicionar a Chiloé en el doloroso acontecer diario, sin transformarse en periodista amarillo del orden oficial. Así lo entendió el diario y permitió que se dedicara a mostrar sus islas con una mirada distinta.
Fue en nuestra casa, en “conversas” con Margot Loyola, Héctor Pavez, Patricio Manss; los hermanos Gedda; Francisco Coloane y Martín Cerda. Los premios Extensión Municipal de Castro, como el Premio Nacional de Arquitectura, Edward Rojas; el poeta y académico Carlos Trujillo y el investigador y escritor Renato Cárdenas (los dos últimos, creadores del Taller Literario Aumen). El cineasta Raúl Ruiz y un sinfín de ex alumnos, entre tantos otros, donde fue ideando la manera de posicionar a Chiloé en el concierto nacional e internacional.
Costumbres, tradiciones; mitos, leyendas; vida urbana y rural eran y son particularidades de un archipiélago diferente al continente y al país. Daría, entonces, una mirada nueva, socio – antropológica; desde el periodismo. Todo lo anterior, se conjugó para dar vida al Parque Nacional Chiloé, de Cucao y este Parque Municipal de Castro.
Su pluma de cronista, mostró al mundo por primera vez una “tiradura de casa por mar”, despertando el interés del Canal 8 de televisión nipona, primera estación en difundir esta tradicional minga, que repetirán desde entonces diversos audiovisuales y noticiarios, para encantar al país y al mundo
Desde el Museo Regional Municipal de Castro, del cual era director; sucediendo a Cristian Díaz Caballero, quien debió partir a un largo exilio, y desde la docencia, como profesor normalista de la Escuela Superior Nº1, hoy, Luis Uribe Díaz (su padre), fue ideando la creación de un Parque donde la vida diaria del chilote campesino, se reflejara en la ciudad, para potenciar el turismo, diversificar y dinamizar su economía precaria, minifundista.
Fernando Brahm Menge, alcalde designado de la época, pero como hombre de esta tierra, comprendió la iniciativa y apoyó crear este Parque Municipal, que contenía un villorrio con capilla, una casa - fogón; donde iba a vivir la cantora chilota Rosario Hueicha, para recibir a los turistas e involucrarlos en el quehacer diario de una familia chilota campesina. En los 70, ya tenía la insipiente idea del eco y agro turismo: conocerían en terreno, curantos y asados; maja y chochoca; y un sinnúmero de actividades tradicionales que, posteriormente, don Alfredo Hernández, como miembro de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, concretara en los Festivales Costumbristas que hoy se conocen nacional e internacionalmente.
El Parque contemplaba una laguna con aves autóctonas; animales como el pudú, el güiña y el zorro darwiniano; un bosque nativo, una pista de carreras para mampatos y un huerto chilote, que logró reunir  –con el apoyo de todos los maestros normalistas de las escuelas rurales y de Carlos Águila, tremendo campesino y naturalista autodidacta, y el Daem- casi trescientas variedades autóctonas de papa, clasificadas en su floración y superando con creces el semillero del Banco Mundial de la Papa, con asiento en Perú. Lo único ajeno a su voluntad fue la construcción de una medialuna; tal vez, porque era una actividad no tradicional en Chiloé. Pero fue la concesión que debió aceptar para que el proyecto viera la luz.
Así es como el Parque Municipal de Castro, hoy cobija al Festival Costumbrista Chilote, la Feria de la Biodiversidad y el Museo de Arte Moderno.
Es hora de que el municipio se empeñe en reflotar la idea original, dándole vida durante todo el año, revalorizando su potencialidad de centro eco - agro turístico, extendiendo la visita nacional e internacional de la provincia-islas a todo el año. Es la oportunidad de agregar a las particularidades de nuestro territorio un parque activo, dinámico y con sentido de futuro, que preserve la flora y la fauna; las costumbres y tradiciones; insertas dentro de la misma ciudad, aportando una singularidad que ayude a la creación de la Región de las Islas.
Estamos ante una tremenda oportunidad, más si hoy, el Honorable Concejo Municipal de Castro, ha decidido por la mayoría de sus miembros, ante requerimiento del Ministerio de Vivienda, denominarlo PARQUE MUNICIPAL MARIO URIBE VELÁSQUEZ.

Finalmente, agradecemos a su compañera –nuestra madre- Florisa Andrade Cortez, quien siempre estuvo a su lado, ayudándole a realizarse y las palabras que el poeta y profesor Nelson Torres, dedica para quien le visitara casi diariamente, en el Archivo de Chiloé, hasta su ocaso: “Nuestro querido maestro Mario ha sido reconocido y, con él, sus alumnos de la escuela, sus amigos de la cultura, la gente de Aumen y todos los que, tomados de la mano, sujetados a él, alguna vez, soportamos las embestidas de la dictadura”

domingo, 31 de diciembre de 2017

PARQUE MUNICIPAL MARIO URIBE VELÁSQUEZ, en Castro, Chiloé, Chile

Acuerdo unánime del Concejo Municipal de Castro.

En Sesión Nº 52, del Concejo Municipal de Castro, el 13 de diciembre de 2017, se determinó denominar al Parque Municipal de Castro, como "PARQUE MUNICIPAL MARIO URIBE VELÁSQUEZ", lo que me llena de orgullo y me toma de sorpresa pues, nunca, busqué en mi actuar reconocimientos de este tipo.

Sin embargo, agradezco desde otras dimensiones, este halago que quiero compartir con mi compañera FLORISA ANDRADE CORTEZ, hijos y nietos; amistades y coterráneos.
Ir al plano...



El Concejo Municipal de Castro lo componen Julio Álvarez Pinto, René Vidal Barrientos, Ignacio Tapia Gatti, Julio Muñoz García, Jorge Bórquez Andrade y Jaime Márquez Altamirano; presidido por el alcalde de la comuna, Juan Eduardo Vera SamhuezaIr a la foto...:




En dicho Parque, se realiza la Feria de la Biodiversidad, el Festival Costumbrista Chilote, cada año, en el mes de febrero, y el Museo Activo de Arte Contemporáneo  durante todo el añoIr a la foto...:




Ubicación Parque




El Parque Municipal Mario Uribe Velásquez, está ubicado en el sector alto de Castro y tiene una superficie de catorce hectáreas. Originalmente contemplaba un Villorrio Chilote, un huerto familiar, flora y avifauna autóctonas.




Decreto Nº 1195

El Decreto Nº 1195 que denomina como Parque Municipal Mario Uribe Velásquez el recinto, señala:

"el Profesor Mario Uribe Velásquez, fue un destacado escritor, defensor de la cultura chilota, gestionador y promotor inicial de utilizar el parque municipal con el cultivo de diversas especies de la biodiversidad, con artilugios, viviendas y fogones a la usanza tradicional chilota·"

sábado, 13 de octubre de 2012

A MODO DE FINAL

   "Aquí quedé, mas,
         aquí no estoy"

  Revisando, como cada semana, la historia que les compartiría hoy, he constatado que -del material que tengo a mano-, ya no hay novedades. Las he compartido todas. Cada historia publicada, se las entregué cada sábado, desde el 29 de julio de 2010.

  Tengo muchísimo material en el Archivo Bibliográfico de Chiloé que, si logro rescatar, volveré para entregárselos. Por ahora, debo confesarles que desde aquel día de julio, hasta la fecha, hemos recibido a numerosos coterráneos que han venido desde algún punto de las numerosas islas de nuestro querido archipiélago a poblar esta tierra celestial, con gente bondadosa, como la nacida en nuestros terruños.

  Me han venido a contar tantos cambios, que cuesta imaginar mis escritos como parte del país de las mingas, los medanes, las tertulias con lo humano y lo divino que diariamente adornaban nuestras mesas a la hora del té, del mate; del invierno recogedor en la cocina o el fogón.

  Inicié estas publicaciones semanales con el "A modo de Presentación: Tuve un Sueño". Allí citaba generosas palabras de amigos entrañables:  Cataldo Martínez, Jaime Márquez Altamirano, Carlos Alberto Trujillo, Enrique Ramirez Capello. El día en que inicié el viaje físico final, tuve una recalada en mi querida Escuela Nº 1, o Escuela "Luis Uribe Díaz", como se la conoce hoy. En ella me desempeñé de comienzo a fin, durante todo mi ejercicio docente.

  Mi entrañable colega Ramón "Moncho" Cárcamo, mi primo también, me despidió con las siguientes palabras, y que hoy les comparto a modo de cierre de un ciclo, no sin antes decirles Hasta Siempre, queridos lectores:

" Señoras y Señores.:



             La Comunidad educativa de la Ex – Escuela Nº 1, hoy “Luis Uribe Díaz”, me ha encomendado la dolorosa misión, de dar el último adiós desde este lugar a quien fuera un maestro de maestros y que ejerciera la docencia desde que iniciara su vida profesional en esta Escuela, el querido y recordado maestro Mario Uribe Velásquez (Q.E.P.D.)

             Es un privilegio, aunque muy triste naturalmente, representar a nuestra querida Escuela en tan significativo momento, por cuánto, son tantas las personas que querrían hacerlo, como numerosos fueron sus colegas y más numerosos aún sus queridos alumnos, que hoy lamentan su partida.  Por eso estamos aquí; por eso es que hacemos este alto lleno de emoción, con mucho cariño, con gran respeto, para decirles a todos vosotros quien fue este gran maestro, este hombre íntegro, cuya estirpe de  caballero a todos enorgullece, este auténtico hijo de su querida tierra natal.
            Su vida fue una siembra permanente con sus alumnos, sus hijos y demás familiares, con sus amigos, como lo fuera también en las diferentes instituciones a las cuales perteneció.
            Su formación de maestro normalista, lo llevó a incursionar por diferentes senderos, no sólo en lo profesional, sino también en cuanta institución de bien público existiera. En resumen, voy a tratar de hacer una semblanza de este gran hombre que tanto entregó en su paso por esta vida, sirviendo en forma desinteresada, entregando sus sabias enseñanzas, con cariño, con mucho amor, con gran elocuencia, regalando valores que predicaba con su ejemplo.
Y será sólo una semblanza, porque necesitaría horas para referirme a sus bondades, a sus virtudes y a los desvelos de este hombre bueno, que supo ganarse el aprecio, el cariño y el respeto de quienes compartieron sus labores como maestro, como amigo, como persona.

Nació en Castro un 28 de Noviembre de 1929. Hijo del matrimonio formado por Doña Dolores Velásquez y Don Luis Uribe Díaz, distinguido educador cuyo nombre lleva actualmente nuestra querida Escuela. Sus estudios primarios los realizó en Achao, los Secundarios en el entonces Liceo de Niñas de Castro, para recibirse como Profesor Primario de la Escuela Normal Superior José Abelardo Núñez, de Stgo. Ejerció la docencia durante toda su vida profesional en esta escuela a contar del 1º de marzo de 1951 y hasta 1986, por largos 35 años, cuando se acoge a una merecida jubilación.
            Para ti, querido maestro, gratitud y recuerdo… palabras simples que representan el ejercicio de la más noble cualidad humana y el acto de intromisión que nos permite tener presente a los seres queridos como una especie de prolongación indefinida de su existencia.
            Sus inquietudes lo llevaron a prestar sus servicios en diferentes campos. Fue así que sirvió como libretista y locutor en Radio Chiloé, con programas literarios y culturales.
            Fue corresponsal de diversos medios tales como: “El Mercurio”, “Las Últimas Noticias”, “La Segunda”, “La Prensa de Osorno” y “Tribuna de Castro”.
            Perteneció al grupo de amigos de la Arqueología, para ser posteriormente Director del Museo Regional Municipal de Castro, desde donde diseña y crea el Parque Municipal, que en su concepción contaba con una sección de estudio y salvataje de las papas de Chiloé, diversas especies arbóreas autóctonas, zoológico de la fauna chilota y del villorrio, que permitan conocer y perpetuar las costumbres y tradiciones de nuestra Isla.

 -          Promueve y lanza el proyecto del Parque Nacional de Chanquín, en la zona costera oriental de Chiloé, hoy Parque Nacional Chiloé bajo la tutela de CONAF.
-          Participa en la organización del Museo de las Costumbres de Chonchi, Miembro fundador de la Asamblea de la Civilidad y de Codepu, filial Castro, Presidente y Fundador del Centro para el Progreso de Castro.
 
            Su espíritu humanista, su sensibilidad social, lo lleva a integrar el primer Directorio de la Cruz Roja de Castro, fundada el 19 de Mayo de 1959.
            Fue Presidente y Fundador de la Asociación Gremial de Profesores A.G.E.Ch., filial Casto.


 -          El Deporte no fue ajeno a su quehacer. Siendo aún muy joven; es jugador fundador del Club Estudiantes, que naciera a la vida deportiva, como Deportivo Estudiantil, ocupando diversos cargos directivos durante varios años.
En 1973, como dirigente deportivo, integra la comisión que se encargara del Nacional de Fútbol Amateur de brillante cometido del año 1974, donde nuestra representación ostenta por 1ª vez el título de Campeón Nacional. 

 En la amplitud de su alma cabrían todas las ideas nobles y todos los sentimientos generosos.
-          Su obra y su ejemplo sobrevivirán derrotando a esa muerte más definitiva que es el olvido,  porque como alguien afirmaba “La muerte de los hombres superiores les permite alcanzar una nueva dimensión de la personalidad que los aproxima hacia el hombre definitivo y eterno”.

            Sus dones de hombre de bien, de maestro, de hijo agradecido de su querida tierra chilota, tenían también alma de poeta y de escritor. Su ágil pluma fue variada y rica, abarcando ámbitos diversos, pero siempre teniendo un norte; destacar la vida y costumbres de su tierra natal. Entre sus publicaciones destacan: “Crónicas de Chiloé”, “Cronogramas de Castro en el Siglo XX”, “Guía para conocer Chiloé” y “Manejos de Recursos del Mar en Chiloé”.
De la revista “Surcos”, publicada con motivo del Centenario de la Esc. “Luis Uribe Díaz”, en 1986 fue su Director y autor de varios artículos.
Escribió en Revista “Quepuca”; en “Andanzas, Mariguanzas y Jodiendas” del Conjunto Folklórico de Castro, en Revista Cultura, En revista “En Viaje”, en revista “Chiloé”, en revista “El Chucao”, por nombrar las más relevantes…
 
-          Señalaba que sólo sería una semblanza de la vida de nuestro querido maestro que hoy recorre otros caminos desconocidos e incomprensibles para la mente humana, porque no tendría las palabras para interpretar detalladamente su vida y su obra, como Uds., el tiempo suficiente para escucharlas. 

Me resta expresar a su distinguida esposa Florisa, a sus hijos Marisol, Lucho (César) y Marcos, a sus nietos y demás familiares, nuestras más sentidas condolencias, recordando que en estas horas de dolor y congoja el hombre siempre debe seguir luchando contra la adversidad…
-          Al final del camino, una puerta se abre.  


Como colegas, profesionales de la Educación, te despedimos Maestro Mario, con un llanto consolado por las acciones y pensamientos preciosos que adornaron tu persona. Para ti, todo el calor fraterno, toda la paz y toda la esperanza.

Maestro Mario, Descansa en Paz"

sábado, 6 de octubre de 2012

"EL CHILOTE", POR UN AFUERINO QUE ECHÓ RAÍCES

   Al solicitar a uno de nuestros entrevistados que nos hable de algún personaje popular, me dice:

            “En este momento no lo tengo pero te diría que el personaje que más me ha impresionado, el que más me interesa, es ése personaje que no teniendo una formación cultural académica y que no ha sido estudiado, que tiene una filosofía de la vida que es notable, es simplemente EL CHILOTE.

            Uno de ellos, al ser interrogado por un periodista en un programa de televisión, dice: “Dios le dio a usted el don de ser periodista, le dio el don de andar con el micrófono, le dio el don de ser camarógrafo y a mí me dio el don de sembrar papas... y entonces pa'qué voy a ir a conocer si lo que me interesa es sembrar, vivir con mis animales, hacer una lancha, ser fiscal de la iglesia, arreglar algunas tumbas...”

            ¡Ése es el hombre múltiple de Chiloé... que tiene esa capacidad de dar repuestas de gran ingenio a los problemas que se le presenten y a los diferentes avatares en que se ve enfrentado en la vida!

            El chilote es una persona que responde, que tiene chispa y que tiene una filosofía de la vida que lo hace diferente y eso responde o está dado por la condición climática, por su condición de trabajo y por muchos otros factores.

            No es un hombre gris; no es un hombre “chupado”.

            Es un hombre que frente a una talla, tiene una respuesta inmediata, que es otra talla. No es una talla insana. Es una talla que tiene un gran soporte de vida, de filosofía.

            No es tampoco un hombre triste, como algunos lo definen.

            Es simplemente un hombre a ritmo de buey; trabaja, piensa y vive... lo que seguramente está dado por la cantidad de horas de ocio, por la cantidad de horas de observación y de conocimientos heredados y adquiridos.

            ¡Algo que lleva en la sangre!...

Del Libro "Cronogramas de Castro en el Siglo XX"

sábado, 29 de septiembre de 2012

ANTES Y DESPUÉS DE LOS ARQUITECTOS

  Desde su fundación y hasta poco después del “incendio grande” los verdaderos “arquitectos” de las viviendas de líneas simples y funcionales eran empíricos maestros carpinteros chilotes. Grandes casas, con amplias piezas y un ancho pasillo para sacar con facilidad al hipotético difunto y acoger a resadores y vecinos que acuden a su velorio o a la celebración de un matrimonio, un bautizo o “el día” del dueño o dueña de casa. Así lo justifican.

            Famosos carpinteros fueron y son los “verdaderos arquitectos de la ciudad”. A lo menos, fueron de hecho aquéllos que levantaron una de las épocas más brillantes de su historia, cuyo testimonio se eterniza en las fotografías existentes y en la conservación de algunas de esas espaciosas y bien construidas viviendas que adornan su paisaje urbano y recorren el mundo, captadas por los turistas que la visitan.

            Sin embargo las llamas infernales, que por espacio de más de cuarenta y ocho horas aún aterraban a la población, devastando con satánica fuerza el rostro de la ciudad, cuya fachada principal parecía “navegar” en la pleamar, obligó a los “cirujanos” del martillo, el serrucho y la garlopa, iniciar la reconstrucción de su desfigurado rostro, procediendo a la “cirugía estética” utilizando, ahora de preferencia, la espátula y el cemento en lugar de las nobles maderas del bosque autóctono.

            La ciudad de los imponentes palafitos se convierte de pronto en la capital del concreto armado, de la mano de constructores afuerinos que vienen a reconstruirla. Grandes edificios de piedra y cemento imponen su nuevo y frío ropaje... y se comienza a hablar de “Castro antes y después del incendio grande”.

            Apenas pasadas cuatro décadas, las modernas, macizas y aparentemente inexpugnables viviendas de piedra y concreto son ahora en gran parte devastadas por la fuerza telúrica que desata el terremoto del año 1960... y se reinicia un nuevo ciclo en el que las nobles maderas del bosque chilote vestirán las viviendas del presente, con un notable incremento del uso de la tejuela y el traslapo para dibujar, de la mano de los arquitectos, que supieron acertar con un estilo renovado y a la vez enraizado en el pretérito conjugado por los hábiles maestros carpinteros chilotes.

            Y es así como hoy Castro muestra un rostro con reminiscencias de su pasado legendario y la incorporación del modernismo tan propio del presente, en un acierto futurista que se yergue y extiende hacia los cuatro puntos cardinales de la meseta que lame el mar y acaricia el río Gamboa, para lavar sus largas patas de cures, empinarse por los cerros alargando sus zancadas para estrecharse cordialmente con Nercón, Gamboa, Ten-Ten y Llau-Llao.

Del Libro "Cronogramas de Castro en el Siglo XX"